El pasado 19 de octubre, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (“TJUE”) determinó, en un caso de distribución al por mayor de alimentación, que la prohibición general de vender a pérdida vigente en la normativa española es contraria al derecho de la Unión. En esencia, tras esta declaración contenida en la Sentencia C-295/2016, se posibilita su práctica de manera general, salvo las excepciones que se recogen en la Directiva (2005/29/CE) sobre prácticas desleales.

Evidentemente, dicha Sentencia constata un cambio de paradigma en el sector de la distribución en cuanto a las ventas a pérdida se refiere. Entre otras posibles consecuencias, podemos citar: (i) el afianzamiento del principio de libertad de empresa; (ii) a sensu contrario, la posible amenaza a la viabilidad de distribuidores o industrias, que se encarguen de la distribución de sus propios productos, y que actúen en el mercado con precios ya muy ajustados; (iii) la necesidad de los tribunales de atender al caso concreto, descartando la ilegalidad original de la venta a pérdida; y (iv) la posible nulidad, y sus consecuencias, de las sanciones impuestas hasta la fecha en aplicación de la normativa española declarada ilegal.

 

Artículo completo en la edición impresa de la revista Negocios en Navarra nº 295

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