El mejor tono de nuestro mercado en estas últimas jornadas del mes de Octubre nos hace albergar esperanzas de que nuestro querido Ibex 35 va a ser capaz de coquetear con los máximos del año situados en la zona de los 9.300 e incluso, pecando de optimistas, tal vez seamos capaces de borrar las pérdidas anuales acumuladas hasta la fecha (-4,5%). Tras unos meses de lateralidad y poco volumen negociado, parece que nuestro mercado empieza a entonarse con ganas de recuperar el territorio perdido. Sin lugar a dudas, una de las claves del ascenso de nuestro selectivo ha sido el buen comportamiento del sector bancario -nuestro Ibex es el índice europeo en el que más pesa el sector financiero- aupado por las posibles soluciones de la banca italiana -la fusión entre Banco Popolare y Banca Popolare de Milán fue muy bien acogida- y la calma y mejoría reinante en los bancos alemanes tras unas jornadas de nervios, dudas y rumores sobre la viabilidad del Commerzbank y sobre todo el Deutsche Bank. Así las cosas, hemos tenido generosas alzas en prácticamente todas las acciones de bancos españoles que, en casos como el del Santander y BBVA, ya “sólo” pierden un 5% y 8% en lo que va de año. Sin embargo, otras entidades de menor tamaño continúan su calvario con caídas escandalosas que van, desde el 49% que pierde Liberbank al 60% del Popular. No cabe duda que la previsible constitución del gobierno en nuestro país evitando la celebración de unas bochornosas terceras elecciones ha ayudado a disipar la niebla y liberarnos de una “espada de Damocles” que pendía desde hacía demasiados meses. Así mismo, los vaticinios y últimas encuestas en relación a los próximos comicios en EE.UU. que dan como ganadora a Hilary Clinton, gustan a unos mercados ávidos de no tener sobresaltos políticos. A este respecto, es importante señalar dos citas importantes que vamos a tener de aquí a final de año, con el referéndum en Italia sobre la reforma constitucional -4 de diciembre- que, en caso de ganar el NO, podría generar nuevas incertidumbres y tal vez la dimisión del primer ministro italiano; así mismo, se repetirán otra vez las elecciones en Austria, con el riesgo de que esta vez sí, gane la extrema derecha de forma limpia. Sin embargo, y pesar de estos riesgos, no debemos olvidar que los mercados continúan “dopados” y ayudados con las políticas monetarias de todos los Bancos Centrales. De hecho, en su última reunión Mario Draghi lanzó un mensaje tranquilizador adelantando que no descartaba ampliar el plazo de marzo del 2017 para continuar con sus estímulos monetarios, indicando así mismo que la retirada de los mismos se haría de una forma gradual y previsible. En el lado empresarial nos encontramos en plena época de presentación de resultados en EEUU y, hasta ahora, el 78% de compañías han sorprendido positivamente, mientras que un 17% se han quedado por debajo de las estimaciones. En el lado de los tipos de interés, continúan las subastas a tipos negativos y multitud de emisiones de compañías a tipos ultrabajos; compañías como Amadeus, Ferrovial, etc. han colocado miles de millones de bonos al 0.17% o al 0,35% a diferentes plazos de vencimiento. Es difícil de entender quien suscribe dichas emisiones pero yo personalmente exigiría mejores rendimientos porque, al fin y al cabo, no están exentos de riesgo. Puestos a asumirlo, tal vez tenga más sentido invertir directamente en acciones de compañías que me van a remunerar con un dividendo que va a ser muy superior (5, 6, 7%) a los tipos citados anteriormente (Telefónica, BME, etc.). En cuanto a la variación de otros activos, tenemos la onza de oro en 1.260$, consolidando las alzas anuales del 19% y el dólar mejorando posiciones contra el euro en los 1,09$/€. Por su parte, el petróleo continúa con su escalada brincando limpiamente la barrera de los 50$ por barril, lo que ha ayudado a la mejoría clara de las acciones del sector (Repsol, Técnicas Reunidas, etc.). En cuanto a la “cartera modelo” de fondos de inversión, nos encontramos más cómodos después de haberla reestructurado, el mes anterior, ponderando otra vez al 50% la renta variable. El Brexit nos obligó a tomar medidas más defensivas y, visto lo visto, nos equivocamos. Parece que los mercados se orientan a un prudente buen final de año y debemos intentar participar del posible festín.

Juan Pablo Montes Fuentes,
director de Renta 4

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