La innovación es la luz que ilumina el camino profesional y empresarial de José María Zabala, director general de Zabala Innovation Consulting, reconocido con el Premio Empresario del Año 2015.

Zabala lidera esta empresa familiar navarra que lleva tres décadas impulsando la innovación como el factor clave de la competitividad de empresas y organizaciones y en esa tarea ha alcanzado el rango de compañía líder en gestión de innovación y desempeña un papel de interlocutor relevante para empresas, centros tecnológicos y universidades ante las instituciones nacionales y europeas que impulsan las políticas y los programas de I+D+i.

Zabala, innovación y Europa son términos indisociables en la historia de esta empresa que hoy reúne a 200 profesionales expertos (ingenieros agrónomos, licenciados en Farmacia, Química, industriales en sus diferentes ramas, ingenieros informáticos, en telecomunicación…) entre sus oficinas de Pamplona, Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Vigo, Bruselas y Londres.

LAS TRAZAS DEL CAMINO

Desde la atalaya alcanzada tras treinta años de desempeño empresarial se ven ahora claras las trazas del trayecto seguido, un camino que comienza a dibujarse unos años antes (1968) cuando José María Zabala (Oteiza, 1947) se traslada a la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) donde se licenciará en Ingeniería Química, obtendrá el título de doctor en Ciencias Naturales Aplicadas y adquirirá su primera experiencia como investigador en uno de los laboratorios universitarios y con un proyecto en el que trabaja, por encargo de una empresa local, mientras prepara el doctorado.

La ruta pasa a partir de 1976 por su encuentro con la empresa privada. Zabala recala en la compañía navarra Mepamsa, fabricante de estufas catalíticas. Desarrolla como director de Investigación y Desarrollo Tecnológico un nuevo panel catalizador que sustituya al utilizado bajo licencia de la firma Buta Therm’x, lo que permitirá a la firma de Noain operar en el mercado de la exportación.

Y continuará cinco años más tarde, con su incorporación a la Administración foral, en el Departamento de Industria donde desempeña la responsabilidad del Fomento de la Investigación y Desarrollo Tecnológico y aporta su conocimiento para la elaboración del primer Reglamento de ayudas a la I+D, recogido en el decreto de 1982.

Llegados a este punto, en 1986 José María Zabala atesoraba conocimiento y experiencia profesional bastante en los distintos estadios de lo que hoy se denomina sistema de ciencia y tecnología, y decide ponerla en valor, creando Asesoría Industrial Zabala en su propio domicilio, en este caso no sería el garaje sino la entrecubierta de la casa familiar de Zizur. Dos caballetes y un tablero, el teléfono y el apoyo fundamental de su esposa Lia, que “como buena holandesa domina, además de la lengua propia, inglés, alemán, francés y español”.

“El primer cliente nunca se olvida -afirma José Mari- fue Azkoyen”, entonces dirigida por Ignacio Moreno y a Azkoyen le siguen Viscofan y MTorres, entre otras, empresas navarras innovadoras, todas ellas hoy grandes compañías. “Tuvimos la suerte de empezar, señala, en un momento en el que existía ese grupo de empresas que eran muy conscientes de la importancia de la innovación en el desarrollo de su competitividad. Manteníamos muchas reuniones, asesorábamos en las inversiones, en el acceso a las ayudas de I+D, que no era muchas en aquellos momentos, y a esa época corresponden también nuestros primeros contactos con los centros tecnológicos, específicamente con Ikerlan”.

Europa aparece también desde el primer momento, a José Mari le gusta subrayar que Europa desde el inicio ha formado parte del ADN de su empresa. Porque, Europa, entonces hablábamos del Mercado Común, acababa de entrar en España, bueno, oficialmente España acababa de entrar en el Mercado Común. Zabala es consciente de la oportunidad que se presenta y consigue convertirse en una de las organizaciones elegidas para formar parte del proyecto Sprint, que nace al calor del Primer Programa Marco de la Comisión Europea con el propósito de crear una red de agentes de la innovación en el que participan firmas de Portugal, Francia, Bélgica y Escocia.

“Entrar a trabajar con la Comisión me resultó fácil, me encontré a muchos amigos con los que había coincidido estudiando en Lovaina, y a la vez tentador, dadas las atractivas condiciones que presentaban los puestos de funcionario de la Comisión”.

OTROS PROYECTOS

Pero pudo más el proyecto propio y el compromiso con los clientes. Además, las inquietudes empresariales iban a favorecer un nuevo proyecto también asociado a la tecnología, la creación de la empresa Z-Láser. La firma alemana Rofin Sinar, a través de una tercera persona, se puso en contacto con Asesoría Zabala a la búsqueda de un representante en España. Lo que inicialmente era un encargo de búsqueda de una terna de personas derivó en una oferta directa para que Zabala asumiera la representación. José Mari se trasladó a la sede de Rofin en Hamburgo, donde expuso sus condiciones: que se tratara de un proyecto serio, un periodo de prueba de seis meses y apoyo publicitario para dar a conocer los equipos láser que fabricaba la empresa germana. La reacción del responsable de Rofin, superada la sorpresa inicial, fue contundente. El que tenía que demostrar que iba en serio era Zabala, que además tenía que convencer a la parte alemana que era la persona adecuada para representarles en España. A la vista de los hechos, así debió ser porque Rofin Sinar y Zabala mantuvieron una relación espléndida hasta el año 2000, momento en el que, muy a su pesar, José María Zabala tuvo que ceder y vender Z-Láser a Rofin, que, tras la absorción de la firma Baasel, se había convertido en un gigante de los sistemas láser con una plantilla que superaba entonces el millar de personas. “La discrepancia casi me costó una perforación de estómago, afirma Zabala, pero al final entendí que era la salida más razonable y acepté. Todavía me mantuve como presidente durante un tiempo, y, a día de hoy, seguimos teniendo una excelente relación. La empresa pasó a llamarse Rofin Baasel, se mantuvo el mismo gerente que teníamos en Z-Laser y la plantilla no solo se mantuvo sino que ha ido creciendo poco a poco. Al final pienso que fue una decisión acertada, además nos permitió crecer más rápido en la Asesoría”.

Pero no todo fueron experiencias positivas en el terreno de la promoción empresarial. En este caso el resultado no fue el esperado. En 1993 surgió la iniciativa de impulsar un proyecto industrial en el ámbito del tratamiento superficial ante las oportunidades que presentaba la proximidad a Toulouse, donde se centraliza la industria aeronáutica europea. “Empezamos en Olazagutía por lo más sencillo, el tratamiento con zinc, pero el proyecto no prosperó, perdimos dinero y hasta amigos, pero de los fracasos también se aprende”, concluye Zabala.

CRECIMIENTO Y EXPANSIÓN

Volvemos al año 2000. Asesoría Zabala está instalada en una oficina del ensanche de Pamplona, además de Lia, Aitor Garro o Francisco de Arístegui que llevan trabajando desde el principio, la firma cuenta en ese momento con una veintena más de empleados. Y los clientes ya no están exclusivamente en Navarra ni son únicamente empresas. Zabala presta servicios especializados en la búsqueda de oportunidades de financiación, el análisis de las inversiones, elabora proyectos y gestiona las ayudas públicas. Además acaba de diseñar el I Plan Tecnológico de Navarra, al que se le seguirán un segundo y un tercero a lo largo de la primera década del 2000, una estrategia que llevará a Navarra a encabezar en 2009 el gasto nacional en I+D en términos de PIB. Metodología que se trasladará a otros encargos que se plantean desde Cantabria, La Rioja, Valencia, Extremadura, la región de Limbourg (Holanda) u Oporto (Portugal), unas veces a demanda de los gobiernos regionales y en otras, por mandato de la Comisión Europea.

En 2003, finalmente, abre oficina en Bruselas, una decisión determinante para la nueva dimensión que irá adquiriendo la empresa, asociada a la creación de un departamento de proyectos europeos. Esta especialización exigirá doblar la plantilla (54 empleados) y la apertura de una nueva oficina en Madrid (en 2005) para estar cerca de los nuevos clientes, las grandes corporaciones (Repsol, Gas Natural, Iberdrola, Acciona…) y los consorcios que participan en los proyectos colaborativos en las convocatorias de ámbito nacional (CENIT o CIEN). En años sucesivos el ritmo de crecimiento es constante, se trabaja para las grandes universidades españolas, se incorporan a la red Barcelona (2007), Sevilla (2009), Vigo y Valencia (2010) y en plena crisis económica el número de profesionales ya supera el centenar y medio, y serán 200 a día de hoy tras la apertura de la oficina de Londres y el reforzamiento de la de Bruselas.

En la actualidad, Zabala Innovation Consulting es una firma líder en gestión de la innovación, lo que numéricamente significa presentar anualmente 2.000expedientes, gestionar el 10% de los proyectos CDTI aprobados y el 20% de los proyectos CENIT y CIEN y ostentar una tasa del 70% de aprobación en convocatorias  nacionales y regionales. Y desde la óptica de la fiscalidad, tener más de 525 empresas clientes en el asesoramiento relacionado con la deducción fiscal, elaborar anualmente más de 800 informes motivados vinculantes, o gestionar  grandes proyectos empresariales del BEI (Banco Europeo de Inversiones) en I+D+i.

Y si lo trasladamos al ámbito europeo significa haber conseguido un retorno de 500 millones de euros del VII Programa Marco o haber obtenido en el segundo año de vigencia del Horizonte 2020 un retorno de más de 120 millones de euros, liderando más de 290 proyectos.

“El posicionamiento de Zabala como especialista en proyectos europeos ha permitido que seamos la octava empresa española con más financiación en el VII Programa Marco de la UE y la primera pyme, según el Balance de la participación española publicado por el CDTI”, recuerda José Mari.

1.500 CLIENTES

Hoy la expertise de Zabala, que alcanza a una cartera de 1.500 clientes, se concentra en cuatro grandes áreas: científica (salud, biotecnología, química y agroalimentación), Smartcities (transporte, medioambiente, materiales y energía), TIC (open data, seguridad, móvil e internet), y área industrial (tecnologías de la Producción, industria, procesos y productos).

“Igual que lo hacemos con nuestros clientes, innovamos como empresa, hacemos nuestra propia I+D liderando proyectos europeos propios o implantando procesos internos, que han permitido mejorar la gestión de proyectos, el trabajo con nuestras sedes, la atención y respuesta a los clientes”

De entre los proyectos liderados se pueden citar el Secretariado europeo de Smart Cities (Market Place of the EIP on Smart Cities and Communities), el secretariado de la principal iniciativa europea para el impulso de las redes eléctricas del futuro (Smartgrids), la red para la ampliación de fuentes de financiación en ecoinnovación (Inneon), la promoción y apoyo de servicios TIC para pymes innovadoras (Finodex), el apoyo al acceso y uso de las tecnologías del lenguaje disponible para facilitar el desarrollo de plataformas multi-idioma (LT-Observatory), el apoyo a la elaboración y aplicación de políticas novedosas que potencien el mercado de productos innovadores en fotovoltaica (SunRoad), o el desarrollo de la plataforma de conocimiento de la asociación de la industria europea para la innovación de los recursos y la eficiencia energética (Spire).

Y entre los estudios en los que participa tres del ámbito de Smart Cities (Replicate, Sinfonia y Eugugle), uno de innovación abierta (Industrial Innovation in Transition) y otro de bioeconomía (ProBio).

EL CONCEPTO DE INNOVACIÓN

“Hemos dado grandes pasos en proyectos europeos, señala Zabala. Hoy somos una empresa reconocida y relevante en este ámbito. Una constante en nuestro trabajo es ayudar en el proceso de la transferencia de los resultados del laboratorio a la empresa, facilitar el tránsito de la investigación a la innovación”.

Merece la pena detenernos en este punto. “En el proceso hacia la innovación necesitamos una idea, la investigación, su desarrollo tecnológico, la fabricación y la comercialización. Si no hay comercialización no hay innovación. La innovación se hace en la empresa y si no hay IVA no hay innovación. La innovación tiene que mejorar la cuenta de resultados de la empresa. Conclusión, una empresa vale lo que vale su innovación. Ahí están los casos de Apple, la empresa más valiosa del mundo, o de Zara, la empresa española más valiosa, por encima de bancos, grandes petroleras, eléctricas, aeronáuticas…”

“Nosotros -continua Zabala- en este proceso del tránsito de la idea al proyecto,  ayudamos a nuestros clientes en el establecimiento de objetivos, la elaboración de un cronograma y en el establecimiento de un presupuesto. Y esto significa disponer de una estrategia, de la planificación para ejecutarla y el control de los recursos, porque la innovación mal gestionada te puede llevar a la ruina. Para nosotros lo importante no es conseguir tal o cual ayuda, lo importante es el éxito del proyecto”.

Además el nuevo siglo aporta un nuevo elemento al concepto de la innovación, la cooperación. “Hoy para avanzar es fundamental cooperar, progresa más rápido el que tiene más capacidad de cooperación, no el que tiene el mayor departamento de I+D.

Y aquí Zabala también juega un papel decisivo en la búsqueda de partners. “Los centros tecnológicos y las universidades nos llaman para buscar empresas y las empresas para la identificación de los centros y universidades con los que cooperar en el proceso de la innovación”.

Un trabajo que nos exige generar confianza ante el cliente y las administraciones, que es una de las razones por la que mantenemos clientes desde hace treinta años, realizar nuestra labor con integridad ética y cumplir con los compromisos que pactamos.

NUEVAS METAS

En 2008 Asesoría Industrial Zabala se transforma en Zabala Innovation Consulting y se traslada a su actual sede de Mutilva. Detrás del cambio subyacen dos ideas, la necesidad de la internacionalización y la relevancia de la innovación como parte sustancial del ADN de la empresa.  La internacionalización es la nueva meta, desde hace dos años hay un departamento específicamente dedicado a gestionar la internacionalización. “Innovación e internacionalización son dos caras de la misma moneda. Coincide que la empresa más innovadora suele ser habitualmente la más internacionalizada. Impulsaremos nuestro proyecto hasta el año 2020 a través de la búsqueda y el establecimiento de alianzas con partners, que hoy son en torno a 30 repartidos por todo el mundo, y la apertura de oficinas propias (en 2015 se abrió oficina en Londres). La internacionalización nos permite acompañar a nuestros clientes allí donde decidan instalarse así como poder abordar más proyectos europeos con otras empresas y otras organizaciones”.

El futuro de Zabala Innovation Consulting también pasa por la incorporación de la innovación social a la cartera de servicios en línea con las nuevas tendencias y estrategias europeas. Y el abordaje de las licitaciones internacionales tanto en representación propia como acompañado a terceros.

Así como el reforzamiento interno en formación y la potenciación de servicios existentes como la intermediación entre grandes inversores y proyectos, la compra pública innovadora, los servicios de Patent-Box y los de representación ante la UE desde la oficina de Bruselas.

El futuro finalmente, pasará por la culminación del modelo de protocolo familiar, sobre el que se trabaja desde hace más de un año, que facilitará la transición generacional en la empresa, en la que trabajan desde hace más de una década los hijos Ainhoa y Erik Zabala.

 

 

UN ERROR MUY CARO

“Con los planes tecnológicos Navarra llegó a liderar a nivel nacional el gasto en I+D+i en términos de PIB en el año 2009. El error de los últimos años (la drástica reducción o la desaparición de las ayudas públicas) lo vamos a pagar muy caro. Las estadísticas de la inversión en I+D+i muestran el impacto negativo registrado y una tendencia decreciente que costará tiempo invertir, porque las medidas que se tomen para corregir la situación no tendrán un efecto inmediato”, diagnostica José María Zabala.

“Pero esta situación no es responsabilidad únicamente de la administración. En Navarra el peso de la empresa en el gasto en I+D+i es muy importante. Han desaparecido durante la crisis muchas empresas innovadoras, hemos pasado de 985 en 2005 a 436 empresas en 2014, prácticamente hemos perdido más del 55% de las empresas tecnológicamente innovadoras”.

“Para reconducir la situación, concluye, no tenemos que hacer cosas muy raras. Necesitamos un plan estable a largo plazo, consensuado por todo el mundo, dedicar tiempo y liderazgo, medios humanos y recursos económicos. No nos queda otra”.

 

 

DECÁLOGO DE LA INNOVACIÓN

  • Integrar la innovación en la estrategia general de la empresa
  • Asumir el proceso innovador desde la propia Dirección
  • Innovar siempre pensando en el mercado
  • Enfrentarse al riesgo
  • Delegar y concentrarse en el propio “saber hacer”
  • Innovar sí, pero planificadamente
  • Formalizar las ideas en Proyectos de Innovación
  • Cooperar al máximo junto a empresas y organismos de investigación
  • Destinar recursos materiales y humanos razonables
  • Afrontar el futuro integrando la Cultura de la Innovación en la empresa

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