La aportación fiscal del sector del transporte por carretera superó los 235 millones en 2016

La aportación fiscal del sector del Transporte de mercancías por carretera de Navarra ascendió en 2016 a 235,4 millones de euros, según estima un estudio realizado por la consultora PKF Attest para la Asociación de Transportistas Autónomos de Navarra (Tradisna). Esta cuantía equivale al 7,25% de la recaudación líquida obtenida por Hacienda en ese ejercicio.

El informe, según se señala en el resumen ejecutivo, surge “en un contexto de incertidumbre económica en general y en el transporte en particular, donde los escenarios medioambientales futuros marcan las directrices en el corto plazo para alcanzar la sostenibilidad del sector en un horizonte amplio. A este respecto son múltiples las disposiciones potenciales que pretenden complementar el entramado fiscal existente (y pueden recaer fundamentalmente sobre) un gremio que, previamente, ya soporta un gravamen superior a la media nacional”.

Para elaborarlo se ha llevado a cabo un análisis pormenorizado de los distintos indicadores y bases estadísticas aplicadas a las distintas figuras impositivas, tasas y peajes analizadas, atendiendo a las particularidades del sector y la legislación vigente, tanto en lo que se refiere a la fiscalidad específica del sector como en la fiscalidad general. Y todas las estimaciones han sido realizadas fundamentalmente en base a indicadores y estadísticas elaboradas por entidades públicas o privadas de reconocido prestigio, como son las publicaciones del Observatorio del Transporte y Logística de España del Ministerio de Fomento o las bases de datos del Instituto Nacional de Estadística, la Seguridad Social o la Dirección General de Tráfico.

De lo analizado, los autores del informen infieren que la fiscalidad específica del sector y la partida otros ingresos no fiscales conformada por el pago en concepto de peajes, suponen el 55,10 % del total de la aportación económica estimada (235,4 millones de euros). Lo que les lleva a afirma que “la actividad del transporte de mercancías por carretera soporta un gravamen comparativamente muy superior a otros sectores simplemente porque su ejercicio conlleva inherentemente el pago de impuestos, tasas y peajes consustanciales a la actividad. Concretamente su aportación es aproximadamente el doble que la de otra profesión, sobre la que no recaigan tributos específicos”.

Semejante carga impositiva, tiene como objeto compensar las externalidades que el tráfico ocasiona a la sociedad, argumento que tuvo respuesta en un estudio elaborado ya en 2012 por la fundación Francisco Corell que estimaba que la fiscalidad específica del sector de Transporte es 9 veces superior al coste externo ocasionado por las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y casi 8 veces mayor, si tenemos en cuenta además los gastos ocasionados por el deterioro de las infraestructuras.

El mencionado trabajo igualmente pone de manifiesto el distinto tratamiento fiscal que soportan otros medios de transporte como el marítimo, aéreo o ferrocarril. “A este respecto es preciso recordar, señalan, que estas modalidades de tránsito no están sometidas a gravámenes tales como el impuesto sobre hidrocarburos o el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, siendo incluso alguno de ellos perceptor de cuantiosas subvenciones públicas para el ejercicio de su actividad. Estas circunstancias introducen distorsiones a la competencia susceptibles de atentar contra la eficiencia económica”.
Finalmente, el informe advierte ante la aparición de nuevas tasas del riesgo de que se produzca una “sobregravación” del sector, que además produciría distorsiones en la competencia.

A este respecto, Toni Monzó, coordinador de Tradisna, señala: “No estamos en absoluto de acuerdo en que los transportistas paguen, en exclusiva, los peajes, esto sería una medida perjudicial (incremento de los costes de explotación), discriminatoria (si se piensa cobrar a unos y a otros no) e injusta (ya se aporta lo suficiente). Los ciudadanos, entre ellos los transportistas, pagan las carreteras a través de los impuestos. Nosotros no estamos dispuestos a repagos y copagos. Los transportistas circulamos porque es obligatorio en nuestro trabajo. Si Europa exige que se repercuta el uso por infraestructuras a los transportistas, reivindicaremos plasmar en factura una tasa de cobro obligatoria como concepto diferenciado”. Y recuerda que Navarra “tiene un problema de calidad en sus carreteras: pavimentos, señalizaciones vertical y horizontal, barreras metálicas y balizamientos y no debe solventarlo solo el transporte”.