Felipe Alvarez

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Responsable del Departamento Fiscal en BSK Legal & Fiscal
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El pasado 31 de diciembre de 2016 se publicaron en el Boletín Oficial de Navarra, entre otras, la Ley Foral 26/2016, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre Sociedades, por la que se ha revisado de forma global dicho impuesto y la Ley Foral 25/2016, de 28 de diciembre, de modificación de diversos impuestos y otras medidas tributarias. Estas leyes introducen diversas medidas tributarias, en general, con efectos para 2017, que tienen un impacto en la tributación de las empresas y de las personas físicas navarras y de las que vamos a indicar las que consideramos más relevantes.

IMPUESTO SOBRE SOCIEDADES

La nueva Ley Foral del Impuesto sobre Sociedades contempla, por fin, un cambio muy importante en la corrección de la doble imposición por dividendos y plusvalías obtenidas en la venta de sociedades participadas, alineándose así con el tratamiento aplicado a nivel estatal y en los otros territorios forales. Así, se pasa de un sistema de deducción, en ocasiones muy complejo, a un sistema generalizado de exención por el que las empresas navarras no van a tributar por los referidos dividendos y plusvalías, sujeto al cumplimiento de determinados requisitos.
Por otro lado, la nueva Ley Foral introduce una batería de medidas destinadas a aumentar la base imponible del impuesto, entre las que cabe destacar:
La eliminación de la deducibilidad de los gastos registrados en concepto de deterioros contables de (i) elementos del inmovilizado material e intangible, (ii) inversiones inmobiliarias, (iii) participaciones en entidades y (iv) valores representativos de deuda. De este modo, podemos encontrarnos con elementos que pasen a tener una valoración contable diferente a la fiscal, lo cual exigirá llevar el control oportuno. Esta diferencia se irá integrando en la base imponible vía amortización (en el caso de elementos amortizables), en el ejercicio en que se transmitan (si se trata de elementos no amortizables) o en el período en que generen un ingreso (en el caso de elementos del activo circulante).
El establecimiento de un límite del 50% (con el límite del 1% de la facturación anual) para la deducibilidad de los gastos incurridos (i) por relaciones públicas con clientes o proveedores, (ii) para promocionar las ventas y (iii) los que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa.
La limitación de la deducibilidad de los gastos relacionados con turismos, ciclomotores y motocicletas, dejando únicamente excluidos de dicha limitación a los utilizados en el transporte de mercancías y/o viajeros, los empleados por los fabricantes para realizar pruebas, los empleados por agentes comerciales o representantes y los de autoescuelas y empresas de alquiler. En concreto, (i) con carácter general se permite deducir el 50% de los gastos incurridos por la utilización de turismos, ciclomotores y motocicletas (con un límite anual máximo de 4.000 euros) y (ii) como excepción el 100% de los gastos incurridos (con un límite anual máximo de 7.000 euros) cuando se trate de vehículos con afectación exclusiva a la actividad o cuando sus gastos hayan sido objeto de imputación como retribución en especie a las personas que los utilizan. Adicionalmente, la Ley Foral 26/2016 penaliza la compra de vehículos cuyo precio de adquisición supere 25.000 euros, al limitar la deducibilidad de la amortización asociada al exceso sobre dicho precio.
En materia de incentivos fiscales cabe destacar que la nueva Ley, por un lado, mantiene con carácter general los mismos y, por otro, crea dos nuevas deducciones:
La primera de ellas consiste en una deducción del 15% de las inversiones realizadas en la adquisición de vehículos eléctricos nuevos y en los sistemas de recarga de dichos vehículos.
La segunda de ellas consiste en que el contribuyente que realiza una aportación a fondo perdido destinada a la financiación de un proyecto de I+D+i realizado por otro contribuyente tiene derecho a acreditar en su declaración la totalidad de la deducción por I+D+i que hubiera podido generar el contribuyente investigador por la ejecución del proyecto financiado. No obstante, se limita la rentabilidad financiero-fiscal de la deducción al importe resultante de multiplicar por 1,20 el importe de las cantidades desembolsadas para la financiación del proyecto. Y el exceso de deducción que pueda resultar por la referida limitación podrá ser aplicado por el contribuyente que realiza el proyecto de I+D+i.
Por otro lado, la Ley Foral 26/2016, con el fin de adecuar la aplicación de la reducción en la base imponible del impuesto por la cesión de intangibles (también conocida como “Patent Box”) a los últimos trabajos elaborados por la OCDE y materializados en el denominado Plan de acción BEPS, incluye una serie de cambios en la aplicación del incentivo para los contratos firmados a partir del 1 de julio de 2016. Concretamente:
Se eleva la reducción al 70%, si bien el beneficio se pasa a calcular sobre las rentas (ingresos menos gastos) en lugar de sobre los ingresos.
Se incorpora el nuevo coeficiente del “nexus approach”, que viene a establecer una relación entre el ingreso que disfruta del beneficio fiscal y el gasto que contribuye a la obtención de dicho ingreso. Así, se exige que la empresa haya realizado una actividad sustancial en la generación del intangible, previéndose una penalización si en el proyecto se adquieren intangibles o se subcontrata su desarrollo a partes vinculadas, cuando estas cantidades superen el 30% del gasto incurrido por la propia empresa con medios propios o con subcontrataciones a partes no vinculadas.
Adicionalmente, se permite aplicar el “Patent Box” a la plusvalía por transmisión del intangible a partes no vinculadas; se deroga la posibilidad de aplicar el “Patent Box” nocional o interno; y se establece un régimen transitorio para aquellos contratos de cesión de activos intangibles firmados hasta el 30 de junio de 2016, por el que las empresas podrán decidir entre aplicar el nuevo régimen o el anterior hasta el 30 de junio de 2021.
También en la nueva Ley se abordan otras cuestiones no menos importantes: (i) se incorpora una definición de Entidad Patrimonial (que no hay que confundir con la definición prevista en el Impuesto sobre el Patrimonio) que será determinante a la hora de analizar si una sociedad puede ser pequeña empresa y acceder a los beneficios específicos previstos para este tipo de empresas (tipos impositivos reducidos, amortización acelerada, monetización deducción por I+D+i, porcentajes elevados en caso de dotar REI…); (ii) se establece que las sociedades civiles con objeto mercantil están llamadas a tributar por el Impuesto sobre Sociedades, salvo que opten por acordar su disolución y liquidación en 2017; (iii) se elimina la aplicación de los coeficientes de corrección monetaria para el cálculo del beneficio fiscal por venta de determinados activos; (iv) en caso de pérdidas ocasionadas en la venta de activos (inmovilizado material, intangible, inversiones inmobiliarias, valores representativos de deuda, valores representativos de la participación en el capital y establecimientos permanentes) a empresas del mismo grupo mercantil, se difiere la imputación de esas pérdidas a un evento posterior; y (v) se aprovecha para introducir una limitación del 30% en la rentabilidad financiero-fiscal en inversiones canalizadas a través de ciertas Agrupaciones de Interés Económico (AIE) (por ejemplo, las destinadas a AIEs para producciones cinematográficas).
Por último, en materia de operaciones vinculadas, cabe destacar que con la entrada en vigor de la Ley Foral 26/2016: (i) deja de tener la consideración de operación vinculada la retribución de los administradores; (ii) se amplía el contenido que debe tener la documentación para justificar que las operaciones vinculadas se han realizado a valor de mercado, estableciendo un contenido simplificado para grupos que facturen menos de 45 millones de euros; y (iii) se reduce sustancialmente el umbral para la obligación de documentación de todas las operaciones realizadas con una parte vinculada, pasando de 600.000 euros a 250.000 euros.

IMPUESTO SOBRE TRANSMISIONES PATRIMONIALES Y ACTOS JURÍDICOS DOCUMENTADOS

La Ley Foral 25/2016 introduce dos modificaciones en relación a la transmisión de inmuebles, “una de cal y una de arena”:
En el caso de transmisiones de inmuebles que, junto con otros elementos, constituyan una unidad económica autónoma no sujeta al IVA, se reduce el tipo de gravamen de transmisiones patrimoniales onerosas del 6% al 2%. Para ello, durante los 3 años siguientes a la transmisión, se requiere que la adquiriente mantenga la plantilla media de trabajadores respecto al año anterior a la transmisión y, asimismo, que no transmita los inmuebles ni efectúe actos de disposición u operaciones societarias que puedan dar lugar a una minoración sustancial de su valor de adquisición.
En el caso de transmisiones de inmuebles en los que se haya renunciado a la exención en el IVA, se eleva el tipo de gravamen de actos jurídicos documentados del 0,5% al 1%.

IMPUESTO SOBRE LA RENTA DE LAS PERSONAS FÍSICAS

La Ley Foral 25/2016 introduce, entre otras, diversas modificaciones de las que caben destacar las siguientes:
Se mantiene la reducción del 40% prevista para el rescate de planes de pensiones en forma de capital, si bien se establece que dicha reducción no será de aplicación a las prestaciones relacionadas con aportaciones efectuadas en el plazo de un año anterior a la fecha de la percepción. Además, se da una vuelta de tuerca más a los límites anuales de reducciones por aportaciones a los mismos, reduciéndose de 5.000 a 3.500 euros anuales, con carácter general, y en el caso de contribuyentes mayores de 50 años, de 7.000 a 6.000 euros anuales.
Se establece que para que el beneficio obtenido en la transmisión de la vivienda habitual sin reinversión quede exento, la venta se realice a título oneroso por personas con una edad superior a 70 años (65 hasta 2016). Además, se aclara que la exención sólo va a poder aplicarse a la primera venta de la vivienda habitual.
Se permite la aplicación de la deducción por adquisición de viviendas, aunque no sean VPO, que se encuentren ubicadas en municipios de población inferior a 10.000 habitantes no situados en la subárea 10.4 del área 10 de la Estrategia Territorial de Navarra, siempre que en dichos municipios no se disponga de vivienda protegida.
Se amplía el ámbito de la deducción por inversiones en instalaciones de energías renovables a nuevas fuentes de energía. Además, al igual que en el Impuesto sobre Sociedades, se introduce una deducción del 15% de las inversiones en vehículos eléctricos nuevos y en sistemas de recarga.

IMPUESTO SOBRE EL PATRIMONIO
Y la noticia en el Impuesto sobre el Patrimonio es que no hay novedades en materia de participaciones en sociedades operativas, manteniéndose muy a nuestro pesar la tributación por el 20% del valor de estas participaciones cuando su valor exceda de un millón de euros.

Felipe Álvarez Jiménez
Responsable del Departamento Fiscal.
BSK Legal & Fiscal Pamplona

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