La experiencia del grupo logístico y de transporte Vicarli en el exterior es relativamente nueva, surgió a raíz de la crisis y como consecuencia de la necesidad de acompañar a los clientes que se iban implantando en el exterior. En estos momentos, un 15% de la actividad de este grupo se está desarrollando en el continente americano, en países como México, -el primero en el que desembarcaron en 2012-, Costa Rica, Estados Unidos y Chile, su experiencia más reciente.

La actividad principal de Vicarli en el exterior se localiza en México y Chile, donde han realizado inversiones con valor de 750.000 euros. De la facturación total del grupo en el pasado ejercicio, 30,6 millones de euros, un 15% representa su actividad en el exterior (tanto en logística como en transporte), unos 4,5 millones de euros.

“Llega un momento en el que para afrontar el desarrollo y crear valor en la empresa es necesario salir fuera de España y de Europa. En otras partes del mundo hay oportunidades y crecimiento y decidimos dar el paso acompañando a los clientes de Vicarli en sus necesidades”, explica el director general del grupo, Jesús Liberal.

Desde España, Vicarli presta servicio de transporte terrestre para Europa y Marruecos. Tal y como explica el director de Operaciones de Logística y Transporte, Pablo Lozano, no ha surgido todavía un proyecto de logística por el que esta empresa tenga que posicionarse en un país europeo, pero sí han ampliado su radio de acción en su rama de transporte. “Los flujos de transporte han cambiado mucho desde la crisis y ahora las empresas quieren estar en primera línea vendiendo fuera de nuestras fronteras. Esto se ve en que nuestra flota pasa ahora más tiempo en Europa que hace 5 ó 6 años”, añade.

Los envíos se realizan desde España, fundamentalmente desde la zona norte (Pamplona, Bilbao, Vitoria, Gerona y Tarragona), donde Vicarli cuenta con centros logísticos. Al igual que hizo previamente en Europa, esta firma amplió su servicio de transporte a Marruecos a partir de enero de 2016, país en el que las empresas europeas tienen cada vez mayor presencia.

Apoyo de un socio

De igual manera, y siguiendo esa política de acompañamiento, en 2012 Vicarli entró en México, donde muchos de sus clientes industriales tenían intereses y buscaban una logística que se hiciera siguiendo los criterios de nuestro país. Para abordar este nuevo mercado, el grupo se apoyó en un socio local con una “filosofía similar” y un fuerte conocimiento del país. “Podríamos haberlo hecho solos, pero el resultado ha sido muy positivo. El desarrollo en Estados Unidos y en Costa Rica, que veremos dónde nos lleva, lo hemos hecho también de la mano de este socio”, aclara Lozano.

Este grupo está presente en tres ciudades para cubrir el mercado interno de sus clientes. En Veracruz (el puerto marítimo más importante del país) cuentan con sede y almacén, mientras que en México DF y en Monterrey (donde están presentes por razones industriales, disponen de un almacén.
Vicarli entró en Chile hace año y medio. “Nos pidieron controlar el aprovisionamiento logístico del parque fotovoltaico que se está construyendo en este país, el de mayor superficie de Latinoamérica, una actividad que duró año y medio. Ahora, tenemos un almacén en la ciudad portuaria de Coquimbo (al norte de Santiago de Chile) con recambios para el sector energético, pero hay perspectivas de acometer otros proyectos en el país”, explica Lozano. En este caso, el grupo logístico ha abordado su implantación en este país en solitario, debido a la urgencia del proyecto. Por este motivo, asegura Lozano, “el esfuerzo ha sido mayor, ya que se inició desde cero, pero también muy satisfactorio”.

En Estados Unidos y Costa Rica la actividad es ahora mismo menor. El objetivo del grupo es, tal y como adelanta Lozano, consolidarse en los países en los que está presente y ganar cuota de mercado, sin descartar hacer una incursión en otro país. “Escuchamos propuestas y nunca dejamos de valorarlas, aunque ahora no tenemos nada concreto sobre la mesa”, responde.

En Vicarli consideran que las mayores dificultades que hay que afrontar en el proceso de internacionalización son fundamentalmente normativos y culturales, aunque en estos mercados en concreto, afirman, no suponen una barrera de entrada. “Hay que tener cautela, porque requiere un esfuerzo muy importante por parte de la empresa. Es necesario aprender y comprender la cultura económica del país, ya que todo es parecido pero no igual que aquí. El proceso hay que ir afrontándolo gradualmente”, defiende Liberal. En lo referente a cómo hacerlo, asegura que lo mejor es apoyarte en un buen socio, tarea que no está exenta de dificultad. “Y de la misma manera que hay que saber llegar, hay que saber irse cuando no hay contenido”, concluye.

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